Mientras la lista de la compra se encarece cada día, el Gobierno decide que Suiza no necesita un 'enlace'. Un juez que, casualmente, estaba destapando una trama con el ex-presidente Zapatero y 53 millones de euros de Plus Ultra. Félix Bolaños, ministro de Justicia, nos asegura que es una simple reestructuración, una optimización de recursos.
Como si el saber que alguien te está siguiendo desapareciera mágicamente. La jueza Silvia Martínez Cantón, cesada en mayo de 2026, era el dolor de cabeza de ciertos círculos. Ahora, la cooperación con Suiza se gestionará desde Francia, porque, según el ministro, “hay demasiado trabajo en Francia”.
Sí, demasiado trabajo para que un juez se dedique a Suiza, donde, al parecer, desentrañaban una historia que no apetecía contar. La denuncia de la Fiscalía Anticorrupción, allá por 2024, apuntaba a un “uso indebido” de esos 53 millones rescatados en 2021. Francia y Suiza, al tanto, enviando peticiones de cooperación.
Y el Gobierno, con la tijera en mano, eliminando al incómodo juez. Bolaños insiste: “No ha habido ninguna sustitución”. Solo una reubicación estratégica, un cambio de aires. El BOE de mayo confirma la jugada. La misión de un juez de enlace, según la web del Ministerio, es “promover y facilitar la cooperación judicial”.
Pero, a veces, la cooperación judicial es más eficiente en la oscuridad. El artículo 42.6 de la Ley 2/2014 permite al Gobierno crear o suprimir plazas de magistrados de enlace. Un Real Decreto y listo. Un agujero legal para tapar otro agujero, esta vez, contable y político. La historia, en resumen, es que cuando el río suena, a veces, es porque alguien ha tirado piedras… o ha silenciado al que las veía caer.
Crítica:
La noticia es un ejemplo perfecto de cómo el poder se dedica a limpiar sus propios desastres. La negación del ministro Bolaños es tan evidente que roza el insulto. Falta una investigación más profunda sobre los motivos reales del cese de la jueza y el destino final de esos 53 millones.
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