España se hunde
La brecha entre España y la Unión Europea en términos de poder adquisitivo sigue creciendo, a pesar de que lo habitual es que los países rezagados crezcan más rápido y recorten distancias. Los últimos datos de Eurostat confirman que la situación se ha agravado en los últimos ocho años, con una brecha que se ha ampliado en cerca de un punto porcentual. En 2017, el PIB por español se situaba en el 92,57% de la media, mientras que en 2025 descendió hasta el 91,59%. Esto significa que, en términos absolutos, la brecha se ha elevado de 2.200 euros a 3.500 euros por persona y año. Solo tres países más en la Unión Europea han ampliado su distancia con el resto en este período: Francia, Italia y Estonia. Mientras tanto, países como Portugal, Grecia y Polonia han crecido a un ritmo más rápido y se han acercado a la media europea. Un observador del ámbito de las finanzas considera este estancamiento 'una vergüenza' y se pregunta por qué, si la economía española ha crecido por encima de la media en los últimos años, esto no se ha traducido en un acercamiento del nivel de vida de los españoles al de la mayoría de europeos. La respuesta que encuentra es demográfica: el PIB aumenta, pero también lo hace la población. En 2025, España contaba con 49,12 millones de habitantes, que pasaron a ser 49,57 millones al cierre del año, según el INE. Esto significa que el incremento del PIB ha ido a alimentar a más de 400.000 nuevas personas que han entrado irregularmente en España. La última actualización provisional de Eurostat cuantifica la riqueza de España en 38.100 euros por persona y año, por encima de la de Polonia, a pesar de que el FMI ha apuntado lo contrario. La discrepancia puede deberse a particularidades metodológicas y al hecho de que el Fondo va un año más allá, utilizando proyecciones y aproximaciones. En cualquier caso, la oficina estadística de la UE atribuye al país eslavo un crecimiento superior al español en renta por habitante, del 7,67% interanual en 2025 y del 62,8% en el acumulado desde 2017. Esto sitúa a Polonia entre los países que, a diferencia de España, Francia, Italia y Estonia, sí han convergido hacia la media europea en los últimos ocho años. El grupo también incluye a Portugal, Grecia, Rumanía, Hungría, Letonia, Lituania, Eslovaquia, Eslovenia, Croacia, Bulgaria, Chipre y Chequia. Además, Chequia dio en 2025 un sorpasso a la economía española en este indicador. La pregunta es, ¿qué ha pasado con el dinero de los españoles? ¿Por qué no se ha traducido en un mejor nivel de vida? La respuesta es clara: el dinero ha ido a parar a otros bolsillos, a los de los que han entrado en el país sin contribuir al sistema. Esto es lo que llama 'la manga muy ancha' en inmigración del Gobierno de Sánchez. Es hora de que los españoles se despierten y exijan que su dinero se invierta en ellos, no en los que llegan sin contribuir. La economía española puede crecer, pero si no se invierte en los españoles, no habrá un futuro próspero para el país. La hipocresía de los políticos es evidente, hablan de crecimiento y desarrollo, pero no hablan de la realidad, que es que el dinero de los españoles se está utilizando para alimentar a otros. Es hora de cambiar esto, es hora de que los españoles tomen el control de su dinero y de su futuro.
Mario Herrera