La abogada del Estado, Zaida Isabel Fernández Toro, que participa en el juicio de la operación Kitchen, fue la misma que elaboró la querella de Pedro Sánchez contra el juez Juan Carlos Peinado. Esta querella, presentada en julio de 2024, buscaba impedir que el juez Peinado investigara a la mujer del presidente, Begoña Gómez, por cinco delitos.
El tribunal archivó la querella por unanimidad en octubre de 2024. Mientras tanto, la abogada del Estado Fernández Toro ha seguido acumulando cargos y reconocimientos, como la secretaría del Consejo de Administración de Enisa, empresa pública dependiente del Ministerio de Industria y Turismo, y la Gran Cruz de la Orden del Mérito de la Guardia Civil, otorgada por el ministro del Interior Fernando Grande-Marlaska.
Todo esto sucede mientras el caso de Begoña Gómez sigue adelante, con el juez Peinado uniéndose a las dos líneas de investigación sobre los posibles delitos cometidos por la mujer del presidente. La primera línea investiga si Gómez fue apoyada por el empresario Barrabés en su Cátedra a cambio de un trato de favor en la administración pública, mientras que la segunda línea se centra en el uso de su asesora, pagada con dinero público, para sus negocios privados.
La Fiscalía ha pedido el archivo de la causa, mientras que las acusaciones populares piden nuevas diligencias. La pregunta del millón es: ¿qué hay detrás de esta querella y de los movimientos de la abogada del Estado Fernández Toro? ¿Es solo una coincidencia que la misma persona que elaboró la querella de Sánchez contra Peinado también esté involucrada en la investigación de la operación Kitchen? La verdad es que, en este país, el dinero público se utiliza para pagar jornadas organizadas por empresarios amigos, y las empresas públicas se utilizan para premiar a los amigos del poder.
La justicia, por su parte, parece estar más interesada en archivar querellas que en investigar los verdaderos delitos. En resumen, la querella de Sánchez contra Peinado es solo la punta del iceberg de una red de intereses y favores que involucran a la élite política y empresarial del país.
La pregunta es: ¿quién será el próximo en caer en esta trama de corrupción y abuso de poder? La respuesta, como siempre, está en la lista de la compra, donde el dinero público se utiliza para pagar los caprichos de los poderosos, mientras que el ciudadano común se queda con la factura.
En este juego de trileros, la justicia es solo un espectáculo, y la verdad es lo que se esconde detrás de la cortina de humo de la corrupción y la hipocresía.
Crítica:
La noticia es un ejemplo claro de cómo la justicia se utiliza como un arma política para silenciar a los opositores y proteger a los amigos del poder. La querella de Sánchez contra Peinado es solo un ejemplo de cómo se utiliza el dinero público para pagar los caprichos de los poderosos.
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