Construcción récord, VPO se esconde
Alba Martín, con la gracia de un reportero callejero que nunca pierde la línea de la ironía, nos presenta el episodio más reciente del teatro de la vivienda. El Ministerio de Vivienda, bajo la dirección de Isabel Rodríguez, decidió hacer un desfile de cifras y, en la gran escena, se puso el 90 % de las ventas de casas usadas como el protagonista principal, mientras la verdadera protagonista, la construcción de viviendas de protección oficial (VPO), se queda en la sombra.
La cañería de datos que sale del Observatorio de Vivienda y Suelo no deja de sonar. En el cuarto trimestre de 2025 arrancaron 34 200 viviendas libres, un 14,5 % más que el mismo trimestre del año anterior, la cifra más alta en 17 años. Lo que realmente se celebra, sin embargo, es la cifra de 200 441 transacciones de compraventas, la más alta desde 2007, y las 133 358 hipotecas, que aumentaron un 8,7 % y alcanzaron la cifra más alta de los últimos 15 años.
El precio medio de la vivienda libre se disparó un 13,1 % interanual, subiendo a 2 230 € por metro cuadrado, mientras que el importe total prestado se disparó a 22 648 millones de euros, un salto del 21,5 %. La media por vivienda quedó en 169 827 €, y la proporción de hipotecas sobre operaciones de compra se situó en el 66,5 %, el mayor porcentaje registrado en 14 años.
El informe, con la delicadeza de un vendedor de zapatos, también menciona que la compra de vivienda por extranjeros representa el 13,52 % del total, con el Reino Unido, Países Bajos y Alemania liderando la lista con 7,9 %, 6,8 % y 6,7 %, respectivamente. La rentabilidad del alquiler, por cierto, se ha ido decaído desde el 2018, pasando de 4,09 % a 3,05 % en el último trimestre.
Mientras el Gobierno se jacta de un récord de construcción, el dato que se mantiene en silencio es la cifra real de viviendas de protección oficial que sigue sin desarrollarse o se ha mantenido prácticamente en la misma línea de producción, como una fábrica que nunca anuncia sus nuevos modelos. El contraste es tan agudo que parece una broma de mal gusto: el gobierno está construyendo un muro de cifras, pero el muro real, hecho de VPO, permanece invisiblemente bajo la tierra.
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