Broncano copia a Motos: ¡Pánico en TVE!
La televisión pública, en su infinita sabiduría, ha decidido que la solución a una sangría de espectadores es… copiar al enemigo. David Broncano, forzado a contemplar cómo su 'Revuelta' perdía fuelle más rápido que un neumático pinchado en la M-30, ha claudicado y ha abrazado el modelo 'Hormiguero'. ¿El resultado? Un respiro efímero, un 12,6% de cuota de pantalla y 1.535.000 espectadores que saben que esto es solo un parche, una venda en una herida que necesita cirugía mayor.
Antes, la 'Revuelta' se hundía hasta un raquítico 10,8% con Araujo, el futbolista, como invitado estrella. ¡Como si un deportista de élite pudiera resucitar un formato en coma! Y mientras tanto, Pablo Motos, impasible, seguía acumulando un 13,9% y 1.707.000 espectadores, demostrando que en la tele, como en la vida, a veces lo simple funciona. La diferencia, más de 200.000 espectadores, un abismo que la televisión pública intenta tapar con un espejo roto.
El equipo de Broncano, lógicamente, está en crisis. Sergio Bezos, el colaborador, prefería el fracaso a perder su minuto de gloria. ¡Prioridades! El presentador, por su parte, ha reconocido implícitamente la chapuza, admitiendo que el nuevo formato es una copia descarada. El pánico en los despachos de RTVE es palpable. Han gastado una fortuna en este programa, un presupuesto multimillonario que no se traduce en audiencia. Es como comprar un Ferrari y usarlo para ir a la compra.
La 'Revuelta' no remonta, y la televisión pública, en lugar de apostar por la originalidad, se rinde a la imitación. Un triste espectáculo que confirma que en el mundo de la tele, a veces, la creatividad muere de indigestión burocrática. Esta decisión, más que una estrategia, es un acto de desesperación, un grito silencioso que dice: '¡No sabemos qué hacer!'
Luisa Soto