Ferraz en Llamas: La UCO Entra al PSOE
La mañana ha comenzado con el eco de las sirenas, pero no de bomberos, sino de la UCO asaltando la sede del PSOE en Ferraz. Un simulacro de incendios en el Congreso, mientras la verdadera combustión se gestaba a pocos metros. La ironía, como un reguero de gasolina, impregna la jornada. El PP, con Tellado a la cabeza, se relame, acusando al PSOE de estar “de corrupción hasta las cejas”, mientras Yolanda Díaz, visiblemente nerviosa, intenta desmarcarse, apuntando a otros frentes. Pedro Sánchez, imperturbable, sigue con su agenda en Roma, buscando la bendición papal, mientras su casa se desmorona.
La operación, ligada a la trama Sepi, ha salpicado a altos cargos: Santos Cerdán, Gaspar Zarrías y la gerente del PSOE, Ana Fuentes, imputados por el juez Pedraz. La UCO, con una eficiencia digna de estudio, ha registrado además las viviendas de Cerdán y Zarrías, buscando pistas en el laberinto de la ingeniería financiera que, según la oposición, ha permitido saquear las arcas públicas. El PP, con Feijóo al frente, exige elecciones, recordando a Sánchez los mandamientos: “No robarás” y “No mentirás”. Un mensaje que, vista la situación, parece un chiste cruel.
El PSOE, en lugar de dar la cara, intenta desviar la atención hacia Feijóo y el caso de Móstoles, una estrategia tan vieja como el mundo, pero que, en este contexto, suena a excusa barata. Mientras tanto, la prensa italiana, eclipsando la visita de Sánchez al Papa, se hace eco del terremoto político en España. La corrupción, al parecer, tiene más poder mediático que la fe. En resumen, un día de locura donde la única certeza es que, en la política española, la línea roja parece ser una simple sugerencia.
Mario Herrera